El operativo consiste en montar las últimas vigas de las rampas que permitirán conectarán Cantilo con Lugones y Udaondo. En total, se instalarán nueve vigas de 22 metros de longitud y 40 toneladas cada una, además de dos estructuras de 32 metros y 50 toneladas de peso.
Busca disminuir el uso de elementos descartables y fomentar hábitos sostenibles entre los vecinos.












